Cesar-Javier Palacios. Foto: 20 minutos.

Cesar-Javier Palacios. Foto: 20 minutos.




Hoy os traemos la entrevista realizada a nuestro socio Don a Cesar-Javier Palacios. Geógrafo, doctor en Historia del Arte y periodista ambiental. También es miembro de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental así como columnista en el periódico 20Minutos.es además de bloguero. Su amplia trayectoria profesional relacionada con el impacto ambiental hace preguntarnos una serie de cuestiones que compartimos con todos vosotros. 

  – Cuéntenos brevemente a qué se dedica actualmente y cuál es su experiencia

Actualmente soy columnista y bloguero del periódico 20 Minutos y responsable de Comunicación de FSC España, la organización internacional que certifica más de 196 millones de hectáreas de bosques en 82 países, a partir de un modelo de gestión forestal ambientalmente responsable, socialmente beneficioso y económicamente viable. A mi formación como periodista uno la de geógrafo, doctor en Historia del Arte y máster en evaluación de impacto ambiental.

– Con ese currículum usted tiene una visión muy completa del Cambio Climático. ¿Cómo afecta a nuestro patrimonio artístico, a la geografía y al medio ambiente?

Nuestro entorno es un todo global. Sus cambios nunca pueden verse compartimentados, encerrados en parcelas de saber. Las radicales modificaciones ambientales que sufrimos deterioran bosques y lagos pero también desiertos y ciudades, destruyen esculturas e incluso catedrales, obligan a plantas y animales a desplazarse buscando hábitats mejores o directamente se extinguen, migraciones de las que los seres humanos no somos ajenos empujados por catástrofes naturales, hambres, epidemias y guerras.

– En su faceta como periodista. ¿Cómo valora el trato que hacen los medios de comunicación del cambio climático? ¿Se informa bien? ¿Se informa lo suficiente?

En mi opinión no se informa ni bien ni suficiente. El cambio climático es un problema tremendamente complejo y lleno de incertidumbres, muy difícil de comunicar, todo lo contrario a las informaciones sencillas, reducidas a un tuit de 140 caracteres, que en estos tiempos reclama la sociedad moderna.

– ¿Alguna carencia en concreto que me llame la atención? ¿Algo por cambiar?

Habría que empezar por el principio, por la educación de la sociedad en todos sus grupos de edad, desde los más pequeños a los más ancianos, con el único objetivo de desarrollar el espíritu crítico y responsable. Superada la actual fase de simplismo, lograda una ciudadanía madura, la información de calidad que actualmente tenemos sobre cambio climático empezaría a fluir y a modificar esos hábitos y conductas tan necesarios para detener la desastrosa carrera hacia el abismo en la que nos hemos metido.

– ¿Ve necesaria una formación específica para los periodista acerca del cambio climático?

Sin duda. La formación de todo profesional, sea cual sea su especialidad, debe ser siempre continua. Nunca sales de la facultad sabiéndolo todo sino exactamente lo contrario, dudándolo todo. En el caso del cambio climático, cada día hay nuevos avances, nuevas visiones y nuevos tratados. Si los comunicadores no estamos al día de todos estos cambios difícilmente vamos a poder ofrecer una información veraz, objetiva y actualizada.

– ¿Qué es lo que más le preocupa del cambio climático?

Todos los cambios derivados de este cambio, valga la redundancia, son muy preocupantes. Como naturalista me apena la extinción de especies vegetales y animales únicas, pero como ser humano me aterroriza su efecto directo en millones de personas, siempre las más desfavorecidas e indefensas. Como padre siento miedo por el mundo que les voy a dejar a mis hijos.

– ¿Crees que hay una gran conciencia sobre el cambio medioambiental?

En absoluto. Sabemos que existe, pero igual que sabemos que hay planetas y estrellas a millones de años luz. Nadie está dispuesto a modificar su actual nivel de vida, a reducir su huella ecológica. Ocurrió lo mismo con la burbuja inmobiliaria. Todos sabíamos que iba a explotar pero nadie levantó el pie del acelerador. Y explotó.

– ¿Cómo ve el mundo desde ‘La Crónica Verde´?

Lo veo más marchito de lo que me gustaría. Todos los días trato de publicar noticias optimistas, pero la realidad es tozuda y las malas noticias suelen inclinar la balanza hacia la desesperación. Frente a ello, cada nueva iniciativa brillante, cada nuevo avance positivo, que también lo hay, devuelve frescor a esas crónicas que desde 2004 tratan de ser un observatorio pendiente y crítico del discurrir de la vida.

– ¿Qué le parecen este tipo de iniciativas como la Red de Comunicadores sobre el Cambio Climático?

Me parece una iniciativa muy meritoria, de esas ideas brillantes que te preguntas por qué no se han puesto en marcha antes. Todo lo que sea facilitar el fluir de la información, mejorar la formación y acercar posturas comunicativas repercutirá positivamente en la calidad y credibilidad de nuestras informaciones.