Desde el año de 1992 cuando se reunieron los expertos junto al resto de países interesados en tomar conciencia y actuar frente a las principales consecuencias que podría ocasionar la escalada de los efectos adversos del Cambio climático, hubo gran controversia entre los que veían las consecuencias como un seceso muy alejado y cuyos efectos no tendrían repercusiones en las actuales generaciones; posteriormente, se ha visto como el escepticismo ha venido en descenso y la realidad nos ha puesto en evidencia que las consecuencias “teóricas” se ponen de manifiesto en una realidad innegable que la naturaleza se encarga de recordar.

Inundaciones, sequías prolongadas, aumento de enfermedades respiratorias, aumento de enfermedades de escala mundial, eran algo escéptico hace 25 años, pero ahora son mas fáciles de creer ya que estas se han convertido en una realidad. Lo peor del caso lo vemos cuando a pesar de haber pasado la brecha entre teoría y realidad, todavía no se ven acciones significativas por parte de los gobiernos en tomar medidas y acciones concretas capaces de mitigar el daño que nos estamos provocando.

Si recordamos el concepto de medio ambiente que incluye organismos abióticos y abióticos en su conjunto, nos incluimos a nosotros mismos como seres humanos, y esto de igual forma nos incluye cuando mencionamos que al dañar al medio ambiente nos dañamos nosotros también como parte de la ecuación.

Las inundaciones en países en vías de desarrollo, afecta sobre todo a los mas desfavorecidos ante estos fenómenos, por vivir en zonas de alto riesgo de inundación ante la falta de recursos para vivir en zonas menos peligrosas. La sequía afecta a la agricultura, principalmente a los que viven de ella como única fuente de alimentos y recursos económicos. Las enfermedades y un sistema de salud deficiente promueve el circulo de la pobreza por la falta de recursos económicos para acceder a un sistema de salud mas eficiente. Enfermedades como la Chikungunya que desde Brasil viajo hasta El Salvador, genero impactos importantes en la salud y la economía familiar por los estragos de hasta 3 años que esta genera, siendo de gran impacto para la economía familiar y nacional.

No podemos aislarnos de los daños ambientales y de como el Cambio Climático, puede ser un impedimento para que países en vías de desarrollo alcancen superar los objetivos del desarrollo sostenible (ODS) planteados por organismos internacionales.

Es por ello que cada uno desde la trinchera donde les toco vivir, trabajar, hacer familia y amigos; seamos parte de esas medidas que nos permitan pasar de las palabras a la acción y actuar pro activamente y proteger el futuro de las futuras generaciones.

No hacer nada contra el Cambio Climático, es la peor decisión que podamos tomar.

Saludos desde El Salvador,